Actividad No. 1.1. El ratón del campo viaja a la ciudad - 5 años - Nivel Preprimaria

De CNB
Saltar a: navegación, buscar
Tejiendo Relaciones

Descripción[editar | editar código]

Se sugiere que antes de abordar cualquier tema explore, por medio de preguntas, el conocimiento que niños y niñas tienen acerca del mismo, esto refuerza el aprendizaje significativo.

Para desarrollar el tema de las costumbres y estilos de vida de las personas que viven en el campo y en la ciudad se le sugiere iniciar la actividad utilizando preguntas como las siguientes: ¿ A qué hora se levantan las personas en la ciudad/campo?, ¿Cómo viajan las personas en el campo/ciudad?, ¿Cómo visten las personas en el campo/ciudad? etc.

Propicie un diálogo entre las niñas y los niños para que comenten acerca de cómo viven las personas en el campo y en la ciudad. Hágales preguntas como la siguientes: ¿Qué diferencias han observado entre el campo y la ciudad? Refuerce el tema comentándoles acerca de las costumbres de las personas en el campo y en la ciudad, explíqueles por qué son diferentes.

La literatura infantil es un recurso valioso para estimular la imaginación, desarrolla el vocabulario, la capacidad crítica, la formación de valores, entre otras, usted puede hacer uso de ella por medio de la utilización de cuentos, por ejemplo:

El ratón de campo y el ratón de ciudad
Nico era un ratón que vivía en la ciudad. Un día tomó su motocicleta y su teléfono celular y se dijo: hace mucho que no veo a mis parientes del campo, les haré una visita.
Cuando se encontró con su primo Lucas, que era un ratón de campo, los dos se saludaron con mucha alegría. Luego, Lucas le invitó a merendar ¿Están buenas estas frutas... No?, dijo Lucas, ¡Hombre, no están mal! –contestó Nico-. ¡Pero si pienso en los manjares y las golosinas que tenemos en la ciudad, entonces no hay comparación! No sabía yo que existiera todo eso... ¡Pues ven un día a visitarme y lo probarás!
A continuación, Nico le habló de lo fabulosa que era la ciudad y lo bien que se vivía allí, - aquí en el campo, se está bien –dijo Lucas, tenemos la naturaleza, los amigos, la vida tranquila... ¡Bah! ¡No hay comparación! –le contestó Nico. Luego subió a su motocicleta, se despidió de su primo y volvió a la ciudad.
Durante un tiempo, Lucas no hacía más que pensar en lo que le había dicho Nico. Hasta que por fin un día se decidió y se dirigió a la ciudad.
¡Así que te has decidido a venir! –Dijo Nico a su pariente- ¡Pasa, pasa, que te voy a enseñar lo que es bueno! ¡Ni te imaginas la cantidad de cosas que hay aquí! Y, en efecto, Lucas fue contemplando con asombro la casa repleta de alimentos, con su refrigeradora y todo.
¡Esto es una Jaula –pensó Lucas-, aquí hay tantas golosinas que casi falta tiempo para probarlas todas y se imaginó a sí mismo y a su primo flotando en el aire rodeados de los manjares más deliciosos, y dando mordisquitos aquí y allá, saboreando todas aquellas cosas tan exquisitas... de pronto su sueño se vio interrumpido por unos golpes que hacían retumbar el suelo. ¿Qué... qué es eso? Preguntó asustado, Entonces un enorme pie humano, calzado con una pantufla, apareció de pronto ante ellos. ¡Corre! ¡Corre, que nos apachurra! –gritó Nico, y los dos ratones huyeron despavoridos, librándose de ser aplastados.
Trepando por unos muebles, los dos primos llegaron a lo alto del televisor. ¡Uf!... ¡Qué susto! Dijo Lucas, quien tenía el corazón latiéndole a toda velocidad. Bueno –se justificó Nico-; algún inconveniente tenía que haber.
Pero al nada más decir eso apareció la dueña de la casa llevando en sus manos un espantoso gato con la mirada más feroz que Lucas había visto en su vida, la mujer señaló a los ratones y le dijo al minino: ¡Ve por ellos, Bercebú!
¿Inconveniente? ¿A esto le llamas inconveniente? –dijo Lucas mientras huían aterrados- ¡En mi vida he pasado tanto miedo como estoy pasando ahora! Y tenía razón suficiente para sentirlo, pues las temibles zarpas y los afilados dientes del gato cada vez estaban más cerca de ellos.
Por suerte, el buen conocimiento que Nico tenía de la casa, les permitió escapar y subir a la alto de un armario. ¡Esta vez se había librado por poco! ¿Y ésta es la vida tan maravillosa que decías? –le dijo Lucas a su primo-. Pues ¿Sabes lo que te digo?, ahora mismo me regreso al campo.
Pocos días después. Lucas les contaba a sus amigos del campo las aventuras que había vivido. ¡Es increíble como pueden vivir así los de la ciudad! –les decía- Creen que viven bien, pero su vida está llena de traqueteos. Lo inteligente es vivir en la naturaleza, ¿No les parece? Y todos los presentes le dijeron que sí.

Con el propósito de verificar si comprendieron el cuento, luego de contárselas, realíce preguntas como las siguientes:

  • ¿Qué utilizó Nico para viajar al campo? ¡Una motocicleta!...
  • ¿Cuántas ruedas tienen las motocicletas?...
  • ¿Cuáles eran las costumbres del ratón de la ciudad?
  • ¿Qué pensó Lucas que era la casa cuando la vió?... ¿Por qué pensaría eso?
  • ¿En qué se subieron los dos primos para evitar ser apachurrados?
  • ¿Cuáles eran las costumbres del ratón del campo?

Entre otros recursos que puede utilizar para desarrollar habilidades de pensamiento están las ilustraciones con escenas de la historia para que los niños y las niñas los ordenen de manera lógica. Se recomienda hacer juegos de tres a cinco tarjetas con ilustraciones de lo que será la vida en la ciudad y en el campo en función de lo presentado por el cuento que se les contó. Recuerde que es importante utilizar el diálogo para que expliquen cada una de las escenas.

Teniendo en cuenta que el juego de roles es la actividad que promueve mayores aprendizajes en esta edad, haga uso de él representando las diversas costumbres de las personas que viven en el campo y la ciudad, en el caso de los que viven en el campo: se levantan temprano y en la mayoría de casos viajan en caballo, cultivan la tierra para la siembra, cuidan y arrean el ganado cuando lo llevan a pastar. Las personas que viven en la ciudad,

en algunos casos no acostumbran a levantarse muy temprano, una buena mayoría viajan en buses y en forma muy apresurada, etc.

Para concluir la actividad organice con las niñas y los niños un juego de trayectorias rectas, curvas y diagonales en las que los niños y las niñas imaginan que viajan del campo a la ciudad o de la ciudad al campo.

Tiempo sugerido[editar | editar código]

60 minutos

Materiales y recursos[editar | editar código]

Cuento del ratón del campo y el ratón de la ciudad.

Competencias a desarrollar[editar | editar código]

A continuación se presenta una tabla que contiene el nombre de las áreas y la competencia o competencias a lograr, así como los indicadores por cada una de ellas que sirven de referente para la evaluación.

Áreas Competencias Indicadores de logro
1. Destrezas de aprendizaje 6. Comunica sus pensamientos e ideas, en forma verbal y simbólica, tomando en cuenta las relaciones de su entorno natural, social y cultural.
  • Utiliza su creatividad para clasificar u ordenar objetos según el criterio que se le presenta.
2. Comunicación y lenguaje 2. Responde activamente interpretando mensajes verbales y no verbales.
  • Realiza acciones usando como base a lo que escucha.
3. Medio social y natural 5. Practica valores, hábitos y actitudes que fomentan la armonía en su familia y comunidad.
  • Describe las costumbres y estilos de vida del campo y la ciudad.
4. Expresión artística 2. Utiliza diversos lenguajes artísticos para expresar sus sentimientos, ideas y emociones.
  • Representa diversos roles y personajes reales e inmaginarios y ocupaciones de su comunidad en actividades de juego.
5. Educación física 2. Identifica relaciones espaciales próximas y lejanas en función de las y los demás y los objetos.
  • Ejecuta trayectorias con su cuerpo y con los objetos en el espacio.

En la teoría del aprendizaje significativo, la persona que aprende –aprendiz– es el centro del proceso, el que construye su propio aprendizaje al atribuirle significado a lo que aprende.

Capacidad de producir una palabra específica para un significado o la habilidad de comprender palabras.

Término utilizado, a menudo, como un saber hacer. Se suele aceptar que, por orden creciente, en primer lugar estaría la habilidad, en segundo lugar la capacidad, y la competencia se situaría a un nivel superior e integrador. Capacidad es, en principio, la aptitud para hacer algo. Todo un conjunto de verbos en infinitivo expresan capacidades (analizar, comparar, clasificar, etc.), que se manifiestan a través de determinados contenidos (analizar algo, comparar cosas, clasificar objetos, etc.). Por eso son, en gran medida, transversales, susceptibles de ser empleadas con distintos contenidos. Una competencia moviliza diferentes capacidades y diferentes contenidos en una situación. La competencia es una capacidad compleja, distinta de un saber rutinario o de mera aplicación.

Destrezas fonológica que consiste en encontrar similitudes y diferencias entre los fonemas o sílabas que forman una palabra.

Término introducido por Le Boterf, entendido como los conocimientos, procedimientos y actitudes que es preciso emplear para resolver una situación. Unos son recursos internos, que posee la persona, tales como conocimientos, procedimientos y actitudes; otros son externos, como todo aquello (ordenador, diccionario, compañero, etc.) a lo que se puede acudir para resolver exitosamente una situación.

Capacidad o disposición que ha desarrollado una persona para afrontar y dar solución a problemas de la vida cotidiana y a generar nuevos conocimientos. Es la capacidad para actuar de manera pertinente ante una situación compleja, movilizando de manera integrada los recursos necesarios para resolverla de modo adecuado.Tiene una doble dimensión: a) posesión de un conjunto de recursos o capacidades (cognitivos, de procedimientos y de actitudes), y b) capacidad para movilizarlos en una situación de acción.

Proceso por el cual las personas adquieren cambios en su comportamiento, mejoran sus actuaciones, reorganizan su pensamiento o descubren nuevas maneras de comportamiento y nuevos conceptos e información.

Sistema social para expresar ideas y manifestarlas al prójimo. Este sistema existe dentro de un entorno social (sistema social) y un sistema lingüístico (ejemplos son el español, francés, k’iche’, kaqchikel, etc.) Tienen que existir ambos sistemas para que pueda existir la comunicación.

Conjunto de sonidos articulados con que el hombre manifiesta lo que piensa o siente (DRAE). Facultad que sirve para establecer comunicación en un entorno social, se le considera como un instrumento del pensamiento para representar, categorizar y comprender la realidad, regular la conducta propia y de alguna manera, influir en los demás.