Participación de los padres

De CNB
Saltar a: navegación, buscar
El aprendizaje aumenta cuando las escuelas animan a los padres a estimular el desarrollo intelectual de sus hijos.[1]

Resultados de investigación[editar | editar código]

Docenas de estudios realizados en Estados Unidos, Australia, Canadá, Inglaterra y otros países muestran que el ambiente familiar influye poderosamente en el aprendizaje que realizan los niños y jóvenes dentro y fuera de la escuela. Este ambiente familiar es mucho más poderoso que el nivel de ingresos y el nivel educativo de los padres[2] a la hora de influir en el aprendizaje que realizan los niños en los primeros seis años de vida y durante los años de enseñanza primaria y secundaria. Una de las principales razones de ello es que, desde la infancia hasta los 18 años, los menores pasan aproximadamente 92 por ciento de su tiempo fuera del aula, bajo la influencia de sus padres.

Los esfuerzos de cooperación entre padres y educadores para modificar desde el ámbito familiar las condiciones académicas susceptibles de alteración tienen fuertes efectos positivos sobre el aprendizaje. En 29 estudios realizados con grupos de control, 91 por ciento de las evaluaciones fueron favorables a los niños que habían participado en los programas de apoyo familiar, frente a los que no lo hicieron por haber permanecido en los grupos de control.

En el aula[editar | editar código]

El ambiente familiar, algunas veces denominado el currículo del hogar, hace referencia a las conversaciones deliberadas que mantienen padres e hijos sobre el colegio y los acontecimientos de la vida diaria: estimular la lectura en el tiempo libre y comentar lo leído; guiar y revisar desde una postura crítica lo que se ve en la televisión y las actividades con los amigos y compañeros; aplazar las gratificaciones inmediatas para poder alcanzar metas a largo plazo; expresar afecto e interés por los aspectos académicos de los hijos y por otros progresos en su desarrollo personal y, quizá, permitirse la risa y algún capricho entre los esfuerzos continuos que se pueden realizar. Leerles a los niños y comentar con ellos aspectos de la vida diaria del colegio los prepara para las actividades académicas antes de la escolarización.

La cooperación entre educadores y padres puede apoyar estos enfoques. Los educadores pueden sugerir actividades específicas que faciliten el aprendizaje de los niños tanto en casa como en el centro escolar. También es posible organizar y desarrollar programas de colaboración a gran escala entre profesores y padres para promover de un modo sistemático condiciones académicas estimulantes y actividades extraescolares.

Notas[editar | editar código]

  1. Cuando utilizamos la palabra hijo o hijos nos referimos al hijo, la hija o ambos a la vez.
  2. Cuando utilizamos la palabra padre o padres nos referimos indistintamente al padre, la madre o a ambos a la vez, o bien a los tutores de los menores que desarrollan funciones parentales.

Referencias[editar | editar código]

Graue, M.E., Weinstein, T.; Walberg, H.J. (1983). "School-based home reinforcement programs: a quantitative synthesis". Journal of educational research (Washington, DC), vol. 76, p. 351-60.

Iverson, B.K.; Walberg, H.J. (1982). "Home environment and learning: a quantitative synthesis". Journal of experimental education (Boulder, CO), vol. 50, p. 144-51.

Peng, S.; Wright, D. (1994). "Explanation of academic achievement of Asian American students". Journal of educational research (Washington, DC), vol. 87, núm. 6, p. 346-52.

Stevenson, H.W.; Lee, S.Y.; Stigler, J.W. (1986). "Mathematics achievement of Chinese, Japanese, and American children". Child development (Chicago, IL), vol. 56, p. 718-34.

Walberg, H.J. (1984). "Improving the productivity of America’s schools". Educational leadership (Alexandria, VA), vol. 41, núm. 8, p. 19-27.

Walker, C.H. (1987). "Relative importance of domain knowledge". Cognition and instruction (Hillsdale, NJ), vol. 4, núm. 1, p. 25-42.

Véase también Familias y escuelas, segundo número de esta serie, dedicado a este tema.

Espacio vital en el que se desarrolla el ser humano. Conjunto de estímulos que condicionan al ser humano desde el momento mismo de su concepción.

Proceso por el cual las personas adquieren cambios en su comportamiento, mejoran sus actuaciones, reorganizan su pensamiento o descubren nuevas maneras de comportamiento y nuevos conceptos e información.

Conjunto de experiencias, planificadas o no, que tienen lugar en los centros educativos como posibilidad de aprendizaje del alumnado. Una perspectiva tradicional acentúa el carácter de plan (con elementos como objetivos, contenidos, metodología y evaluación), frente a un enfoque práctico que destaca las experiencias vividas en el proceso educativo.

Indicadores de éxito de un plan escrito en forma específica.