Empezar la prevención a tiempo

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Los esfuerzos de prevención deberán comenzar desde el cuidado prenatal y continuar a lo largo de los años escolares.

Resultados de investigación[editar | editar código]

Los factores de riesgo de los problemas de comportamiento surgen a lo largo del crecimiento de los niños, y en la medida en que éstos maduran enfrentan nuevos riesgos y encuentran nuevos retos. Su ambiente también se hace más complejo conforme crecen, lo que hace más difícil una intervención.

Algunos riesgos tempranos han sido vinculados con varios problemas de conducta propios del final de la infancia. La reducción de dichos riesgos brinda la posibilidad de evitar el desarrollo de muchos problemas.

Algunos programas han tenido efectos notables en la prevención del desarrollo de problemas de conducta en la adolescencia. En uno de los proyectos, varias enfermeras visitaron a madres solteras adolescentes de escasos recursos, antes y después del nacimiento de sus hijos. Las visitas tuvieron como propósito mejorar la salud física y psicológica de las madres, así como ayudarles en asuntos como la planificación familiar y educativa, el cuidado del menor y el apoyo que les pueden brindar familiares y amigos, lo que mejoró la adaptación de las madres. Lo más importante es que sus hijos mostraron una reducción en actividades relacionadas con la delincuencia, el tabaquismo, el consumo de drogas y alcohol, y la actividad sexual a los 15 años, en comparación con los hijos de aquellas madres que no participaron en el programa.

Los efectos han sido similares cuando las asesorías comienzan desde el primer ingreso de los niños a la escuela. Estos enfoques, por lo general, enseñaron a los maestros a aplicar consecuencias sistemáticas, tanto para comportamientos deseables como para los indeseables.

Los niños aprendieron habilidades para abordar situaciones problemáticas y para interactuar de manera cooperativa y sin agresión con sus compañeros. Algunas actividades escolares incluyeron la participación de los padres, quienes aprendieron formas de interactuar positivamente con sus hijos y a corregir el mal comportamiento de manera efectiva.

Otros enfoques efectivos pueden aplicarse cuando inicia la adolescencia, pues con frecuencia aportan información respecto al consumo de drogas y alcohol, al tiempo que dan mensajes para contrarrestar estereotipos de películas o de revistas que promueven la imagen de que el consumo del alcohol, el tabaco o las drogas es algo glamoroso. Los niños, incluso, llevan a la práctica formas específicas para rechazar las invitaciones de sus compañeros a consumir alcohol o drogas.

No todas las asesorías resultan tan buenas. Algunos proyectos que emplearon enfermeras para ayudar a madres antes y después del nacimiento de sus hijos (como el que se describió en párrafos anteriores) han tenido bastante éxito, pero otros no. Las metas específicas y los servicios que ofrecen estos programas son importantes. Inclusive, el personal debe recibir capacitación para poder implementar los servicios, a fin de que se sigan los métodos que producen resultados positivos probados. La calidad de los programas es de vital importancia, tanto en sus contenidos como en la manera en la que se implementan.

En la escuela y en la comunidad[editar | editar código]

  • Las asesorías tempranas deberán abordar el cuidado prenatal y la adaptación social y económica de las madres, después del nacimiento de sus hijos.
  • Las madres jóvenes, las de escasos recursos y las madres solteras pueden beneficiarse, particularmente, con estos programas preventivos. Es poco probable que sus hijos tengan problemas mientras crecen, lo que tendrá como resultado reducciones de gastos en sus sociedades.
  • Las escuelas son importantes, porque ofrecen un lugar para llevar a cabo asesorías preventivas. Cuando los niños ingresan a nuevos ambientes escolares (como la primera escuela, cuando enfrentan nuevas demandas académicas o cuando pasan de una escuela pequeña a una más grande), es una buena oportunidad para actuar.
  • Las escuelas y las comunidades deberán seleccionar cuidadosamente programas apropiados, con base en evidencias de que sus enfoques reducen los problemas de comportamiento de los niños. Los maestros y otros adultos deberán seguir las pautas de estos programas, ya que si se modifican demasiado podrían perder su efectividad.

Referencias[editar | editar código]

  1. Durlak, J.; Wells, A. (1997). "Primary prevention mental health programs for children and adolescents: a meta-analytic review". American journal of community psychology (New York, NY), vol. 25, pp. 115-52.
  2. Webster-Stratton, C.; Taylor, T. (2001). "Nipping early risk factors in the bud: preventing substance abuse, delinquency, and violence in adolescence through interventions targeted at young children (0-8 years)". Prevention science (New York, NY), vol. 2, pp. 165-92.

Espacio vital en el que se desarrolla el ser humano. Conjunto de estímulos que condicionan al ser humano desde el momento mismo de su concepción.

Término introducido por Le Boterf, entendido como los conocimientos, procedimientos y actitudes que es preciso emplear para resolver una situación. Unos son recursos internos, que posee la persona, tales como conocimientos, procedimientos y actitudes; otros son externos, como todo aquello (ordenador, diccionario, compañero, etc.) a lo que se puede acudir para resolver exitosamente una situación.

Destrezas fonológica que consiste en encontrar similitudes y diferencias entre los fonemas o sílabas que forman una palabra.

Indicadores de éxito de un plan escrito en forma específica.