Comunicación y Lenguaje Idioma Español

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Sin lugar a dudas que todos conocen la importancia del lenguaje para el desarrollo del ser humano y para su inserción en la sociedad. Resulta más difuso comprender por qué razón deben adquirirse competencias comunicativas y lingüísticas para desempeñarse en la vida. Sin embargo, es esencial entender el rol del lenguaje (la lengua materna y otros lenguajes que puede utilizar una persona) para determinar la importancia de una formación no tradicional, con un enfoque en el desarrollo de competencias, eminentemente comunicativo.

El lenguaje permite al individuo la toma de conciencia de sí mismo y del mundo que lo rodea, con lo cual puede reafirmar su propia identidad. A la vez, conoce la realidad social, cultural y natural de la cual forma parte. Con el lenguaje, se apropia conceptualmente de la realidad; además, que le permite organizar otros procesos cognitivos.

Como instrumento de comunicación, con el lenguaje establece y mantiene relaciones sociales con sus semejantes, lo cual le posibilita compartir expectativas, deseos, creencias, sentimientos, valores, conocimientos, para su difusión y transformación. Al mismo tiempo, el individuo que comparte, fortalece, reconstruye y reafirma su propia identidad, individual y social.

Ahora bien, en toda manifestación comunicativa se dan dos procesos: la producción y la comprensión; ambas en forma oral y escrita, verbal o no verbal. En el proceso de producción y de comprensión, se generan o se buscan y reconstruyen significados para dar sentido. Ambos procesos implican actividades cognitivas como la abstracción, la inducción y deducción, la comparación y contrastación, el análisis, la síntesis, entre otros.

En la presente propuesta curricular predominan dos perspectivas de manejo de la lengua: como medio para transmitir sentimientos, conocimientos y cultura; por otro, como método para fortalecer la reflexión de la realidad y el contexto para la construcción de conocimientos. Es necesario hacer énfasis en esto pues, si bien se incluye el aprendizaje de la lengua, este no conserva la preminencia que se le brinda en enfoques más tradicionales, pues al integrarse al enfoque comunicacional debe hacerse funcional. En otras palabras, se fortalece el aprendizaje de la gramática desde el texto para desarrollar una mejor comunicación oral y escrita.

Por supuesto que para ello se requiere una intervención educativa que desarrolle estos procesos mentales en interacción con el contexto, de manera que los estudiantes aprendan a comprender y procesar actos comunicativos con distintos registros, según distintas situaciones, tipos de interlocutores y necesidades comunicativas. Hymes[1] señala que la competencia comunicativa supone una serie de saberes que el hablante moviliza, como miembro de una comunidad, con ciertos roles sociales y una serie de saberes, para lo cual define un modelo al que llama «Speaking» —por sus siglas en inglés—, con una lista de parámetros:

S = (Situation): situación (lugar, momento, marco)
P = (Participants): participantes
E = (End): finalidades, objetivos
A = (Acts): datos, secuencias de actos
K = (Keys): tonalidades
I = (Instrumentalities): códigos y canales
N = (Norms): normas
G = (Genders): géneros (conversación, discurso, argumentación)

El estudiante debe poder reconocer estos parámetros en lo que produce o comprende para lograr verdaderas significaciones.

La escuela está llamada a desarrollar y fortalecer, junto con el estudiante, las habilidades que le ayuden a generar y construir significados oportunos pues, solo así, el estudiante logrará la inserción adecuada en cualquier contexto social. Además, debe vigorizarlas como forma concluyente de acrecentar los procesos de alto nivel cognitivo para la formación del pensamiento lógico, la categorización del mundo, la organización de los pensamientos y la construcción de la identidad individual y social.

En tal sentido, la escuela no puede sustraerse de la función que le corresponde al idioma materno como vehículo inicial del pensamiento y de la identidad, del aprendizaje de roles y contextos sociales y culturales. Negar el desarrollo y perfeccionamiento de habilidades comunicativas y lingüísticas en el propio idioma es negar la posibilidad de desarrollar todos estos procesos con destreza y debilitar en gran medida la capacidad de razonamiento y de identidad.

Por ello, se espera que durante el proceso de formación que concluye en el Ciclo de Educación Básica, el estudiante obtenga un escenario positivo en su propio idioma para el desarrollo de sus habilidades lingüísticas y comunicativas, incluyendo el conocimiento pragmático y social que lo posibilite para producir y comprender según la intención, el interlocutor y el contexto, con total dominio de dichas capacidades y en situaciones concretas.

Desde esta perspectiva, no se debilita ningún idioma, sino que se fortalece en aquellos que lo tienen como idioma materno. En ello, el centro educativo juega un papel determinante pues debe crear las condiciones que permitan a los estudiantes ejercitar sus habilidades lingüísticas y comunicativas, a través de la exploración, conocimiento, ejercicio, reflexión y metacognición, de procesos lingüísticos contextualizados y vinculados con actividades concretas e integrales, reales o simuladas de expresión oral y escrita.

ComponentesEditar

1. Prácticas comunicativas: Es limitado suponer que cuando una persona aprende a hablar una lengua, lo hace únicamente desarrollando el código lingüístico que se utiliza en su hogar. La cultura, las costumbres, los usos adquiridos en casa son la base para los nuevos aprendizajes lingüístico-sociales que va sumando, primero de la comunidad más cercana y luego de la escuela y otros grupos. Una persona con habilidades comunicativas, puede producir y entender adecuadamente expresiones verbales y no verbales, orales y escritas, en diferentes contextos de uso, situaciones de los participantes, la relación entre ellos, las intenciones, el evento, las normas y convenciones de interacción, para lo cual hace uso de recursos que favorezcan la efectividad de la comunicación y compensen los fallos que puedan producirse, de acuerdo al conocimiento que se tenga de la lengua o de las condiciones que limitan la comunicación.

Así, el participante hábil le da un uso comunicativo a la lengua teniendo presentes las relaciones entre los signos lingüísticos, sus referentes, las relaciones pragmáticas, los interlocutores y el contexto, con el fin de que se produzca un acto comunicativo adecuado.

2. Comprensión y producción: Una de las funciones de conocer y desarrollar una lengua es el de generar significados de lo que se dice y se escribe. Asimismo, se debe buscar y reconstruir los significados en aquello que se escucha y se lee. Tanto para producir como para comprender enunciados, estos deben corresponder a las reglas gramaticales de la lengua, en todos sus niveles (vocabulario, formación de palabras y oraciones, pronunciación, semántica), para que sean factibles de ser entendidos. Se requiere que cada persona pueda desenvolverse en forma eficaz y adecuada al combinar tanto las formas gramaticales como el significado para lograr un texto compacto, organizado. Para ello se requiere fortalecer el dominio no solo de la producción y comprensión de textos, sino el de conocimiento de los rasgos y características de los distintos géneros discursivos de la comunidad en que la persona se desenvuelve.

Según el Marco Común Europeo de Referencias para las Lenguas, la persona con capacidad discursiva, dirige y estructura el discurso, ordena las frases en secuencias coherentes y organiza el texto según las convenciones de la comunidad para explicar historias, construir argumentos o disponer en párrafos los textos escritos, con coherencia, cohesión y adecuación. Por otro lado, la persona debe adquirir la flexibilidad para determinar los turnos de palabras, las descripciones y narraciones, la fluidez y la precisión en la transmisión del mensaje.

Competencias de áreaEditar

  1. Actúa como receptor en contextos orales y escritos.
  2. Actúa como emisor en contextos orales y escritos.
  3. Lee comprensivamente y con pensamiento crítico, distintos tipos de textos.
  4. Produce textos funcionales y literarios creativos con apego a las normas gramaticales y ortográficas.

Competencias por gradoEditar

Mallas curricularesEditar

Criterios de evaluaciónEditar

Los criterios de evaluación son enunciados que tienen como función principal orientar a los docentes hacia los aspectos que se deben tener en cuenta al determinar el tipo y nivel de aprendizaje alcanzado por los estudiantes en cada uno de los momentos del proceso educativo, según las competencias establecidas en el currículo. Desde este punto de vista, puede decirse que funcionan como reguladores de las estrategias de aprendizaje evaluación-enseñanza.

Para esta área del currículo, se presentan algunas propuestas de los criterios de evaluación presentados por indicador de logro:

1.1. Distingue los elementos lingüísticos y los esquemas de entonación de frases enunciativas, interrogativas, imperativas, etc. en una comunicación.

  • Reconoce los elementos lingüísticos, las marcas prosódicas, la entonación, velocidad de emisión, intencionalidad, propias de distintos tipos de oraciones.
  • Diferencia entre frases enunciativas, interrogativas, imperativas, dubitativas, desiderativas, exclamativas.
  • Establece el significado del vocabulario escuchado atendiendo a la formación morfológica de las palabras.

1.2. Formula la relación de afirmación o negación entre los esquemas de entonación que subyacen a la actitud global del interlocutor: pregunta, orden, afirmación, incertidumbre, exclamación, asombro, irritación, énfasis, ironía, etc., así como el contexto, con el mensaje

  • Establece la relación entre las distintas expresiones incluidas en el mensaje y la actitud del emisor.
  • Reconoce los paralenguajes y lenguajes no verbales, así como la ironía o la contradicción en los mensajes que recibe.
  • Establece el acto locutorio (lo que expresa el interlocutor) y su acto perlocutorio (lo que responde como receptor).

1.3. Se responsabiliza al juzgar la veracidad de los mensajes recibidos atendiendo el sentido y las finalidades del discurso, punto de vista del emisor y sus propias inferencias.

  • Comprende el sentido de las palabras, frases, modismos dichos, etc., que expresa su interlocutor.
  • Reconoce las ideas principales y secundarias del mensaje que recibe.
  • Discierne el punto de vista del emisor con relación a lo que expresa su mensaje y el contexto en el que lo expresa.

2.1. Planifica su propio mensaje atendiendo a la finalidad, el tema, la situación comunicativa, el tipo de receptor.

  • Establece el tema y subtemas que desea comunicar así como las reglas de contenido proposicional.
  • Reconoce el tipo de registro lingüístico a utilizar, según el tipo de receptor.
  • Aplica reglas preparatorias, de sinceridad, obligación y las convenciones sociales para crear una situación comunicativa adecuada.

2.2. Controla la eficacia de la propia comunicación y la modifica al saber repetir, ampliar, parafrasear el mensaje o utilizar otro tipo de registro lingüístico.

  • Controla las estrategias conversacionales, los apoyos no verbales y paralingüísticos, sus propios turnos en la comunicación.
  • Utiliza una dicción correcta y sin vicios.
  • Reestructura su mensaje en distintas maneras: repitiéndolo, agregando información, parafraseando en distinto registro lingüístico, usando las funciones, metalingüística o fática, para garantizar la efectividad de la comunicación.

2.3. Demuestra confiabilidad al relacionar su discurso con sus paralenguajes y lenguajes no verbales.

  • Usa gestos, entonación, mímica, expresión corporal, entre otros, en concordancia con lo que desea expresar.
  • Evita las falacias y falsas premisas al argumentar con bases científicas y lógicas.
  • Demuestra responsabilidad al emitir opiniones o dar información.

3.1. Regula su fluidez lectora, según el tipo de texto.

  • Mejora su velocidad lectora hasta lograr la automatización.
  • Lee en voz alta o en silencio con la debida prosodia (Precisión, expresión, ritmo, comprensión).
  • Establece la velocidad y el tipo de lectura necesarios para la comprensión de distintos tipos de textos y propósitos.

3.2. Supervisa su propia comprensión del texto y la aplicación de estrategias de lectura según el propósito.

  • Aplica por sí mismo, estrategias para antes, durante y después de la lectura.
  • Crea organizadores gráficos, resúmenes o paráfrasis para asegurarse de haber comprendido lo leído.
  • Determina estrategias comprensivas a partir de lo que implica leer y las posibles barreras para una lectura comprensiva, tales como su propio gusto, lenguaje, edad, nivel de escolaridad, nivel de registro lingüístico, contexto, etc.

3.3. Lee con placer y por decisión propia, obras literarias de autores guatemaltecos.

  • Lee inferencialmente obras de autores guatemaltecos de distintas épocas y movimientos literarios.
  • Disfruta distintas obras guatemaltecas al relacionar el contexto histórico, social y cultural del autor y la obra con su propia lectura y experiencia.
  • Realiza una lectura crítica y con mente abierta de obras discontinuas.
  • 4.1 Escribe textos tomando en cuenta las fases de la redacción.
  • Aplica las fases de la redacción: planificación, búsqueda y organización de la información, redacción del borrador, revisión y corrección, publicación.
  • Establece la estructura del texto, teniendo en cuenta su punto de vista y si es literario, informativo o funcional.
  • Aplica estrategias de redacción para garantizar que el texto sea claro, preciso y efectivo, en la expresión de sus ideas y punto de vista.

4.2 Redacta textos apegados a la gramática del idioma.

  • Crea oraciones simples, compuestas o complejas, según la sintaxis del idioma. Incluye una amplia variedad de vocabulario, tomando en cuenta la morfología de las palabras y su construcción por derivación, composición o parasíntesis.
  • Construye párrafos para lo cual toma en cuenta la tipología y estructura del texto.

4.3 Valora la precisión y corrección en lo que escribe y publica.

  • Revisa que sus textos estén redactados con apego a las normas ortográficas propias del idioma.
  • Cita en forma adecuada a los autores de los cuales ha tomado datos, ideas o notas. Publica sus escritos en los medios de comunicación o canales más efectivos según su propósito. 

BibliografíaEditar

NotasEditar

  1. Grimaldi Herrera, Carmen. Competencia lingüística y competencia comunicativa. http://www.eumed.net/rev/cccss/06/cgh2.htm

Conjunto de sonidos articulados con que el hombre manifiesta lo que piensa o siente (DRAE). Facultad que sirve para establecer comunicación en un entorno social, se le considera como un instrumento del pensamiento para representar, categorizar y comprender la realidad, regular la conducta propia y de alguna manera, influir en los demás.

Capacidad o disposición que ha desarrollado una persona para afrontar y dar solución a problemas de la vida cotidiana y a generar nuevos conocimientos. Es la capacidad para actuar de manera pertinente ante una situación compleja, movilizando de manera integrada los recursos necesarios para resolverla de modo adecuado.Tiene una doble dimensión: a) posesión de un conjunto de recursos o capacidades (cognitivos, de procedimientos y de actitudes), y b) capacidad para movilizarlos en una situación de acción.

Destrezas fonológica que consiste en encontrar similitudes y diferencias entre los fonemas o sílabas que forman una palabra.

Las “promesas” que los miembros de un equipo hacen uno al otro sobre su comportamiento.

Perteneciente o relativo al conocimiento. La dimensión cognitiva está formada por conceptos como construcciones o imágenes, que representan la realidad mediante clases o categorías. Está formada igualmente por un conjunto de procesos (percepción, memoria, lenguaje, pensamiento). A nivel más abstracto, también los principios, que relacionan o ligan determinados hechos o conceptos de un modo determinado.

Habilidad, facilidad o arte para hacer algo bien hecho.

Término utilizado, a menudo, como un saber hacer. Se suele aceptar que, por orden creciente, en primer lugar estaría la habilidad, en segundo lugar la capacidad, y la competencia se situaría a un nivel superior e integrador. Capacidad es, en principio, la aptitud para hacer algo. Todo un conjunto de verbos en infinitivo expresan capacidades (analizar, comparar, clasificar, etc.), que se manifiestan a través de determinados contenidos (analizar algo, comparar cosas, clasificar objetos, etc.). Por eso son, en gran medida, transversales, susceptibles de ser empleadas con distintos contenidos. Una competencia moviliza diferentes capacidades y diferentes contenidos en una situación. La competencia es una capacidad compleja, distinta de un saber rutinario o de mera aplicación.

Término introducido por Le Boterf, entendido como los conocimientos, procedimientos y actitudes que es preciso emplear para resolver una situación. Unos son recursos internos, que posee la persona, tales como conocimientos, procedimientos y actitudes

“Propiedad del texto que selecciona la información y organiza la estructura comunicativa de una manera determinada”. (Cassany, D. (1999). Construir la escritura. Barcelona: Paidós. pág. 30)

Es la unidad de las ideas que se logra cuando estas se vinculan mediante recursos lingüísticos como palabras de enlace, palabras clave o pronombre, entre otros.

(En lectura). Capacidad de leer un texto con entonación, ritmo, precisión y velocidad adecuada. El propósito de desarrollar la fluidez es lograr que la decodificación sea automática, para facilitar la comprensión.

(En escritura). Se refiere a la automatización de los movimientos de escritura. Si el estudiante escribe con fluidez puede concentrarse en la producción de textos.

Conjunto de experiencias, planificadas o no, que tienen lugar en los centros educativos como posibilidad de aprendizaje del alumnado. Una perspectiva tradicional acentúa el carácter de plan (con elementos como objetivos, contenidos, metodología y evaluación), frente a un enfoque práctico que destaca las experiencias vividas en el proceso educativo.

Resumir brevemente las palabras de otra persona sin cambiar el significado de lo dicho.

Parte de la gramática que estudia el modo en que se combinan las palabras y los grupos que estas forman para expresar significados. (Real Academia Española. (2014). Diccionario de la lengua española. 23.a ed. Madrid: Espasa).

Parte de la gramática que se ocupa de la estructura de las palabras.