Introducción temprana a las fracciones

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Revisión del 16:30 25 jul 2016

La introducción a las fracciones a temprana edad en los niños se la hace mediante la construcción de la comprensión informal sobre nociones de compartir y de proporcionalidad

Resultados de la investigación

Los niños pequeños comprenden el concepto de reparto equitativo. Niños de cuatro años pueden distribuir un conjunto de objetos en partes iguales, entre un número pequeño de destinatarios (por ejemplo, doce galletas compartidas entre tres personas). A la edad de cinco años, los niños pueden compartir un único objeto entre varios destinatarios (por ejemplo, una barra de chocolate). Adicionalmente, los niños pequeños tienen un conocimiento temprano de relaciones proporcionales. Por ejemplo, a la edad de seis, los niños pueden hacer coincidir proporciones equivalentes representadas por diferentes figuras geométricas o formas cotidianas (por ejemplo, 1/2 de pizza es igual que 1/2 de una caja de chocolates). Este conocimiento temprano puede ser utilizado para introducir el concepto de fracciones, conectando el conocimiento intuitivo de los estudiantes a conceptos de fracciones formales.

Las actividades que se presentan a continuación también pueden utilizarse para desarrollar la comprensión de los estudiantes al ordenar y relacionar la equivalencia entre fracciones. Además, las actividades introducen a los estudiantes a dos de las interpretaciones básicas de las fracciones. El compartir actividades puede ser explicado en términos de división-dividiendo. Por ejemplo, compartir ocho caramelos en cuatro grupos iguales; o pueden ser presentados en términos de relaciones: si tres galletas son compartidas por dos niños, la relación de las galletas a los niños es de 3:2. Las fracciones son inculcadas, por lo general, en el primero o segundo grado, pero las actividades que se sugieren a continuación pueden ser aplicadas en preescolar o el jardín de niños.

Participación equitativa en las actividades

Los docentes deben comenzar la introducción con simples actividades de intercambio que involucren la división de un conjunto de objetos en partes iguales, entre un grupo reducido de personas. Es importante que esos objetos se puedan repartir de manera equitativa entre los destinatarios y que no dejen partes restantes (por ejemplo, seis galletas compartidas por dos personas). El docente puede describir el número de objetos y el número de destinatarios, y el estudiante puede determinar cuántos objetos recibirá cada participante.

Los estudiantes deben ser alentados a utilizar objetos concretos, dibujos u otras representaciones que los ayuden a resolver los problemas. Los docentes deben hacer hincapié en que cada receptor debe recibir un número igual de objetos del conjunto repartido. Mientras el conocimiento de los niños mejora, tanto el número de objetos a ser compartidos como el número de destinatarios pueden aumentar.

A continuación, los estudiantes pueden intentar resolver problemas que implican dividir objetos en partes más pequeñas. Por ejemplo, si dos personas comparten una galleta, cada persona recibe 1/2 galleta. En lugar de preguntar cuántos objetos recibirá cada persona, la pregunta será cuánto de un objeto debe tener cada persona. Los docentes pueden comenzar a compartir un único objeto entre dos o tres receptores, y luego pasar a compartir varios objetos. Una pregunta temprana podría implicar cuatro personas compartiendo una manzana, mientras que una pregunta más avanzada podría involucrar cuatro personas compartiendo dos manzanas. Se recomienda que los docentes inicien con actividades de intercambio que permitan a los niños utilizar una estrategia de reducción a la mitad (dividiendo un objeto por la mitad, dividir las nuevas piezas por la mitad, etc.), antes de pasar a actividades compartidas que obliguen a los niños a dividir objetos en tercios o quintos. Los docentes también pueden empezar a introducir los nombres formales de fracciones (por ejemplo, una mitad, un tercio, un cuarto) y permitir que los niños marquen sus dibujos con dichos nombres.

Actividades de intercambio pueden ser utilizadas para ayudar a los estudiantes a entender los tamaños relativos de las fracciones. Por ejemplo, al compartir un objeto entre dos, tres, cuatro o cinco personas, los estudiantes pueden ver cómo se incrementa el número de las personas que comparten y cómo disminuye el tamaño de la pieza que recibe cada persona. La idea también puede estar vinculada a la notación de fracciones, de tal manera que los estudiantes aprenden que 1/4 es menor que 1/3, que a su vez es menor que 1/2. Actividades de razonamiento proporcionalLos docentes pueden crear en los estudiantes la comprensión informal de tamaño relativo para desarrollar conceptos tempranos de razonamiento proporcional. En el comienzo, los docentes deben presentar problemas que animen a los estudiantes a pensar sobre relaciones proporcionales cualitativas entre pares de objetos. Por ejemplo, el gran oso va a la cama grande y el oso pequeño va a la cama pequeña. Otro problema podría ser determinar cuántos niños se necesitan para equilibrar un ‘sube y baja’ con un adulto en un lado, frente a balancear el ‘sube y baja’ con dos adultos en uno de los lados. Los estudiantes también pueden mezclar soluciones más fuertes o más débiles de colorante de alimentos con el fin de comparar diferentes proporciones de agua y colorante para alimentos.

Lectura sugerida

  1. Empson, S.B. 1999. "Equal sharing and shared meaning: The development of fraction concepts in a first-grade classroom". Cognition and instruction, 17, 283–342.
  2. Frydman, O. Bryant, P.E. 1988. "Sharing and the understanding of number equivalence by young children". Cognitive development, 3, 323–339.
  3. Streefland, L. 1991. Fractions in realistic mathematics education: A paradigm of developmental research. Dordrecht, Netherlands: Kluwer.